miércoles, 27 de julio de 2011

Coming out

Salir del armario parece un trayecto inacabable, ida y vuelta, ida y vuelta. Vivo cómodamente instalada en un círculo íntimo en el que no debo esconderme de nada, pero estoy harta de vivir una semi-doble vida ante mi familia, en el trabajo, los conocidos...Al principio me decía que a nadie le importaba mi vida privada y que no tenía por qué dar explicaciones, pero es un engorro. Estoy harta de mentir y omitir, así que estoy intentando normalizar las cosas, hacer como el resto e iniciar un progresivo coming out. Pero lo llevo mal. Años en esto y aún actuo como una novata. Se me da fatal. Deberían hacer clases para acertar en el momento, en el tono, las palabras...pero como no he encontrado el manual, he llegado a la conclusión de que no debería haber "un protocolo" distinto.

La estrategia se llama "Juguemos a ser normales", y funciona así: de repente, me presento a los sitios con Marla y la presento como mi novia, como haría la gente normal. La gente que hace años que me conoce y me creía de los suyos sonríe, como si fueran normales, ni parpadea, ni se miran, ni comentan ni sacan el tema nunca jamás. O sea, que en lugar de fingir yo sola, ahora fingimos todos. Y es muy raaaaaro.

¿Soy yo, verdad? A las demás no les cuesta tanto. ¿O si?

4 comentarios:

Alexs dijo...

A las demás, igual o más...

Lo peor es decir que tienes "pareja" y luego empezar a hablar en femenino sobre ella.

Murmi dijo...

¡Buf! pues sí, ya somos tres. Me paso la vida u omitiendo o justificando...

Miyavi dijo...

¡4!

NO es fácil, cuesta, y hasta que no lleves años de rodaje (ya no de SALIR del armario, sino de apenas entrar) y encuentres una manera, seguirá costando.

Yo soy más de la estrategia del shock (menos con quienes ya sé que NO tengo que hacerlo): para superar un posible mal trago y evitar un futuro fingir, lo suelto directamente, PAM, normalmente en cuanto conozco a alguien. Eso también tiene inconvenientes, como que cuando pasan unos años y les hablas de tu ex-noviO, flipan pepinos: ¿tú no dijiste que tenías novia? ¿no eras lesbiana? Y venga a dar explicaciones.

Pero al menos ya sé de qué palo son, veo sus reacciones, su curiosidad, sus tabúes. Y normalmente el efecto es de normalidad (fingida o no) e incluso curiosidad sana, te preguntan, se vuelven más tolerantes, comprenden cosas, etc.

Creo que seguirá siendo complicado, se trata de hacerlo lo menos complicado posible.

Anónimo dijo...

Idem... a veces dan ganas de tatuarselo en la frente.