lunes, 29 de diciembre de 2008

Tormenta de plástico

Esta mañana, cuando me he despertado, estaba nevando. Todo parecía recubierto de plástico de burbujas, como si la nieve lo acolchara todo para que no nos hicieramos daño. Es bonito que sea Navidad y nieve, esas cosas a los camacus nos hacen ilusión.

Luego he vuelto a Barcelona y se ha terminado el paisaje de postal. Pero en el metro, junto a mí, se ha sentado una chica con una bobina industrial de burbujas de plástico. Llevaba un abrigo de aviador morado y pintalabios rosa chicle, y estaba tramando algo. Lo sé porque ponía caras de esas que uno pone cuando está calculando todo lo que le queda por hacer, cómo lo va a hacer y cuando. Quién sabe, lo mismo nos recubre la ciudad de nieve de plástico esta noche y así los camacus vivimos una blanca Navidad, como toca.

Como la crisis es el tema único, parece que el 2009 se cierne sobre nosotros como una tormenta, y que en lugar de celebrar su llegada debemos agachar la cabeza y apretar los dientes. Pero a mi, que nunca he tenido ni un duro, me parece absurdo pintárselo todo tan negro. Aunque el 2009 sea fatal en muchas cosas, a la fuerza tendrá que ser mejor en otras. De verdad espero tener un poco más de suerte este año, y si es que tiene que venir tormenta, que llueva mucho, que limpie y lo arrastre todo de una vez.

2 comentarios:

Miyavi dijo...

Ya verás, Virgo, como en el 2009 conseguirás entradas para un concierto deseado...

Cosas del karma ;)

Anónimo dijo...

Recuerdo la última vez que vi nevar en Barcelona. Debía ser por el 1998 más o menos. Parecía mentira que de mi propia calle pudiera recoger NIEVE para tirarla por ahí.
Por un año nuevo mejor que el anterior, y puestos a pedir, que nieve!

Petons.