viernes, 26 de octubre de 2007

Tren de la bruja

¡Todos al tren de la bruja de la ministra de Fomento!
¡Diversión asegurada! ¡Cada día más terror y averías!

Hoy he tomado la RENFE, los FGC y el METRO. Indiana Jones a mi lado es un aficionado.

A mi lo que me alucina no es ya que las infra-estructuras de este país parezcan de feria, que los políticos se pasen la patata caliente remontándose hasta los primeros homínidos que poblaron barcelona, que se tarde tres y cuatro horas para hacer diez quilómetros...lo que no logro entender es la MANSEDUMBRE de la ciudadanía...

¿Pero qué nos pasa, por todas las diosas? ¿Tan resignados estamos? Ves a la gente a las cinco de la mañana, haciendo cola ordenadamente en los autobuses, calculando con cúantas horas de retraso llegarán hoy al trabajo, y todos nos quejamos amargamente, ¡pero nadie hace nada! Ya lo sé, las elecciones están al caer y bastante mal lo tiene Zapatero. Soy la primera que no tiene puñeteras ganas de aguantar el gobierno del bigote, pero tampoco se puede permitir semejante estupideZ, chapuZa tras chapuZa...¡Luego sale en youtube haciendo ese eslógan de barrio sésamo "Todo se puede decir con una sonrisa"!

Pues mira cómo me rio. ¿Sacamos la cazuelas aporreadas del armario? ¿Organizamos una mani vía sms? ¿O nos ponemos a quemar coches ya directamente? Que yo vivo cerca de la banlieue...

Museo de las relaciones rotas


En Berlín han inagurado una exposición itinerante llamada el museo de las relaciones rotas. La idea viene de Croacia, de dos artistas, Olinka Vistica y Drazen Grubisic, que rompieron su relación sentimental y decidieron exponer todos los objetos que compartieron. Poco a poco, han ido acumulando más de 300 objetos, que otras personas han donado al museo como testimonio de sus amores fracasados. La verdad es que viendo lo que hay expuesto, yo lo llamaría el museo del despecho, sobretodo porque los autores han dejado notas explicativas cómo: "La pierna ortopédica fue más duradera que nuestro amor. Debía estar hecha de mejor material"


Es cierto que las relaciones rotas dejan un montón de objetos huérfanos sobre los que nadie se atreve a dictar custodia. La última vez que cortamos dejamos varias cosas en el congelador (literalmente): una bola de masa para galletas que no llegué a hacer y un cd de chocolate, con su cajita y carátula, en el que aparecíamos impresas en azúcar, sonrientes y acarameladas. Era un regalo de nuestro tercer aniversario. Ella dijo: ¡nos lo comemos ya! Pero yo dije: "...es que es tan bonito...¿y si lo guardamos unos días?" Y ahí se quedó, en el congelador...unos meses, como nuestra relación. Conclusión: No dejes para mañana lo que puedas comerte hoy.

sábado, 20 de octubre de 2007

La estupidez de los genios

Ahí les tenéis, Watson y Crick, tan jóvenes y sonrientes cómo aparecían en mi libro de biología. Junto con Wilkins, se les concedió el premio Nobel de Medicina y Fisiología por su descubrimiento de la estructura helicoidal de la molécula de ADN.

Quién no sale en la foto, por eso, es Rosalind Franklin. Rosalind trabajaba en el laboratorio de Wilkins, y pagó muy cara su condición de mujer. En los años 50, cuando ella se graduó, ni siquiera estaba permitido que tomase café en la misma sala que los hombres.

Ella fue la primera persona que obtuvo imágenes de la doble hélice. Por aquel entonces, Watson y Crick se rompían la cabeza intentando ordenar los componentes del ADN. Pero vino Wilkins, y les mostró las fotografías de Rosalind. Todo encajó y en dos semanas el gran descubrimiento era publicado en Nature. Vinieron los premios, las fotos sonrientes y finalmente, el Nobel. Y nadie se acordó de Rosalind. O sí: años más tarde, el dr. Watson llegó a escribir "me preguntaba cómo debía ser Rosy si se dejara el pelo suelto y se quitara las gafas"

Bueno, yo me acordé de Rosy hace un par de días, cuando precisamente el Dr. Watson, premio Nobel, afirmaba que: "no todas las razas son igual de inteligentes". En 1997, le dijo a un diario británico que una mujer debería de tener el derecho a abortar si las pruebas determinaban que el niño o niña sería homosexual.

Y la comunidad científica se quedó estupefacta. ¿Cómo puede ser que un individuo al que hemos reconocido cómo un genio pueda decir cosas tan obtusas? Rosy estaría conmigo al afirmar que no hay por qué sorprenderse, puesto que el Dr. Watson ya había dado pruebas suficientes cómo para considerarlo un cabronazo. La inteligencia no hace necesariamente más buenas a las personas, igual que la bondad no nos convierte necesariamente en más listos. Es cierto que algunos sabios, cúanto más comprenden de la vida, más pequeños se sienten y más humildes se vuelven. Pero hay otro tipo de alimañas que en lugar de abrirse al mundo se cierran al microscopio, y por más que resulten brillantes en su campo, son basura en todo lo demás.

La pregunta es: Al valorar un candidato a un premio, ¿ tenemos que considerar únicamente sus méritos o también la manera cómo los ha conseguido? Si la investigación científica es puro trabajo en equipo, ¿se debería penalizar a las sabandijas que maltratan a sus colaboradores, por más que obtengan resultados brillantes? ...Es evidente de que lado estoy yo...

miércoles, 10 de octubre de 2007

Halterofílica

No me gusta el vacío. Reconozco que es mucho más limpio, relajante y zen, pero va en contra de mi manera de ser. Quizá porque mi casa siempre ha sido muy pequeña y nosotros, muy acumuladores. Por lo que sea, tengo tendencia a llenar el espacio, no me doy cuenta y de repente ya no queda aire ni para gritar: ¡completo!

A veces pienso que mi vida está a medio camino entre el deporte olímpico y la enfermedad. Si tuviera que ponerle un nombre, me diagnosticaría halterofílis. Me refiero a esa necesidad extraña que siento de superarme una y otra vez, de levantar cada vez más peso, y añadir, añadir, añadir...A veces pienso que las semanas deberían tener ocho días, y otras, que los días deberían ser más cortos, para tener que reducir necesariamente los horarios. Soy halterofílica cuando me construyo horarios, cuando planifico, cuando me comprometo. El problema es que los atletas y los enfermos se dopan, y yo no.

Por suerte la ciencia avanza y quizá algún día puedan curarme...aunque de momento me interesan más otras investigaciones como la unos científicos americanos, que han recibido el premio anti-nobel de la paz por la invención de
...¡la bomba gay!

Los premios Iqnobel se conceden a estudios científicos rigurosos aunque absolutamente absurdos, así que esto va en serio. Se trata de un arma química desarrollada para crear una irresistible atracción física entre los soldados y así "distraerlos". Habrán pensado: ¡Un ejército de maricones nunca podrá ganarnos! En fin, como parece que nunca va a ser utilizada para la guerra...se le podría dar un buen uso en nombre del amor, aunque no sé qué efecto tendría entre las mujeres...

...um, ¿oyes esto...?
...Se nos pone a llover...
...es que el otoño es ineludible...

jueves, 4 de octubre de 2007

Me gusta el fúrbol porque...

...porque tengo buenas razones, y de eso va el post.

Para empezar, la calidad del fútbol femenino está callando la boca a más de uno. Y si no, atentos a los resultados del pasado Mundial, en el que Alemania ha ganado sin encajar un solo gol en todos los partidos, hazaña que nunca antes ningún otro equipo (masculino o femenino) había conseguido.

Bien, este era mi argumento políticamente correcto. Lo cierto es que yo y los deportes de pelota nunca nos hemos llevado bien (una, que es un poco torpe), así que el resto de mis razones son de moral dudosa (una, que es un poco golfa):

Una razón curiosa: ir a los partidos te puede salir gratis, si los clubes se apuntan a la iniciativa de del Real Jaén (ignorad los comentarios de los austrolopitecus lectores). Este club andaluz, que hace tiempo que no llena el campo, ha decidido vender las entradas más baratas a gays y lesbianas, dentro de una especie de programa contra la discriminación. Me encanta la idea, pero...¿cómo coño sabe el taquillero que eres gay o lesbiana? ¿Exigirán pruebas? ¿te harán besar a la secretaria del club? ¿Pondrán seguratas con gaydar? Ya les veo, hablando por el woki-toki: Buzzzph...¿me recibes?...aquí puerta 3...buzzzph...detectada hetero haciéndose pasar por bollera pura sangre...

Y el resto de mis motivos fundamentales...bien...este pedazo de femme fatale que aparece en la foto es la entrenadora de la selección alemana. Haced una comparación mental con Luis Aragonés y sabréis por dónde voy...es que...el fútbol tiene un morbo...¡y está lleno de lesbianas!

jueves, 27 de septiembre de 2007

Leyes estúpidas

El periódico The Times publicó un listado con algunas de las leyes más estupidas vigentes hoy en día. Los británicos se llevan la palma europea:

- La ley autoriza a las vendedoras de Liverpool a hacer topless, pero sólo en negocios de peces tropicales.
- Es ilegal estar borracho en posesión de una vaca.
- Está prohibido que dos hombres tengan sexo con una tercera persona en una misma casa.
- Si una ballena muere en las costas británicas, la cabeza pertenece al rey, y la cola, a la reina.

Luego están los asuntos de arcos y flechas, ampliamente previstos:
- En Hereford es legal disparar a un Galés, pero sólo los domingos y con la ayuda de arco y flechas. En cambio, en Cork, se puede disparar flechas a un escocés, pero nunca en domingo. En cualquier caso, todos los hombres mayores de 14 años deben dedicar dos horas al manejo del arco, siempre bajo supervisión de un clérigo. (Esta última ley debe ser para aclararse con todo el asunto de las flechas y los domingos, digo yo.)

Bueno, y no entro en el apartado "estados unidos", porque me da pereza. Sólo para haceros una idea, en Atlanta está prohibido atar una jirafa a una farola o a una cabina de teléfonos. (Lo mismo que en Barcelona las bicis, lo que tendrían que hacer es poner más aparcamientos de jirafas y punto) ¿Queréis más? Pues leed aquí la estupidez en el resto del mundo

En fin, para leyes estúpidas algunas del segundo artículo de la Constitución española, que protege los derechos de la Corona a parte de los derechos del resto de ciudadanos, como si no fueran personitas de carne y hueso a los que les pagamos un dineral para hacer de florero. Estoy harta del juez Marlaska y el excesivo celo para proteger el respeto a la Corona.

No soy ni monárquica ni antimonárquica, pero definitivamente estoy en contra del culto a los trapos y a los símbolos. En EEUU, a pesar de su nacionalismo a ultranza, uno puede quemar una bandera o una foto de Bush. ¡Es legal! (Otra cosa es que los vecinos te miren mal y no te inviten a la barbacoa de la parroquia el próximo domingo). En cambio aquí puedes quemar la foto de quién te apetezca impunemente, pero, ah, amiguete...no le hagas un rasguño a la real jeta de Juan Carlos, o caerá sobre tí el peso de la ley. No publiques caricaturas de los reales herederos fornicando, o te secuestrarán la publicación (¿Ves, Juancar, cómo al final si aprendiste algo de Paquito?) Es ridículo. Y ya de paso, quemar fotos de nuestra campechana realeza, también.

A veces las leyes son estúpidas, y otras veces los que son absolutamente imbéciles son los jueces.
Por ejemplo, el murciano Fernando Ferrin Calamita, que ha hecho la vida imposible a una pareja de lesbianas con tal de que estas no pudieran adoptar a un niño. Es que el señor es católico acérrimo y no cree que eso sea una "familia como Dios manda". ¡Pues que le den! Cuando estudió derecho, ¿nadie le hizo notar que este estado se declara aconfesional? ¡Por mí como si quiere hacerse islámico radical, pero que deje sus creencias fuera del juzgado!

Uf, basta por hoy, que la actualidad me cabrea. Voy a aparcar mi jirafa.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Típico post de otoño

Hoy he vuelto a la facultad. Tengo que confesar que el reencuentro que más ilusión me ha hecho ha sido...la maquina del café de la segunda planta. Me he dado cuenta de lo que ella significa para mí, todos estos años de café dulce y malo, a cuarenta y cinco miserables céntimos, su ronroneo tranquilizador, la espumita de los capuccinos de mentirijilla. Ah, qué buenos momentos en la máquina del café, ah, ah, ah, ah, staying awake, staying awake....
Por la tarde, al salir de Radio Ficus, (emisora en la que actualmente ejerzo de becaria invisible) hacía frío, llovía y me sentía tan triste y vacía que he decidido venir a verte un rato...Por el camino, he comprado un par de gofres: de chocolate para mí, de leche condensada el tuyo, que siempre has sido diabética vocacional. Sí, lo sé, los gofres engordan horriblemente, pero hay que hacer reservas para la hibernación.
La primera vez que ví hibernar a una ardilla me convencí de que, en nuestro camino de evolución como mamíferos, perdimos algo esencial. Hibernar mola. Es más, yo creo que es algo casi natural y orgánico. Por estas fechas siempre tengo ganas de acumular comida y buscar un sitio calentito y confortable en el que enroscarme a esperar la primavera. Preferentemente, en compañía de otra ardilla.
Te lo he propuesto, pero nadie me toma en serio. Yo insisto, hay que aprovechar los últimos inviernos antes de que el calentamiento global nos cocine a la parrilla el mes de diciembre. Pero al paso que vamos, me temo que me tocará sufrir el frío otra vez.
En fin, siempre nos quedaran los gofres. Y la máquina de café.